Desarrollamos tu tienda en línea completa: catálogo con búsqueda y filtros, carrito, checkout, cobro con tarjeta, envíos y un panel donde tú administras productos, pedidos y ventas. Sin plantillas y sin comisión por venta.
Vender en línea no es subir fotos a una red social y contestar mensajes. Mientras el pedido se toma por chat, alguien tiene que anotarlo, confirmar si hay existencia, mandar los datos para la transferencia, esperar el comprobante y avisar cuándo sale. Cada paso depende de una persona, y por eso la venta se cae cuando esa persona no está.
Una tienda en línea hace ese trabajo sola: muestra lo que hay, cobra, guarda la dirección de envío y deja el pedido registrado con su estado. Tú entras a un panel a ver qué se vendió y qué falta surtir. El negocio sigue abierto a las once de la noche y en domingo.
Tus productos organizados, con varias fotos, descripción, especificaciones y precio. Cada uno con su propia página, que es lo que Google puede encontrar y mostrar.
Buscador, filtros por categoría y precio, y ordenamiento de resultados. Quien no encuentra lo que busca en tres clics se va con el competidor.
El cliente agrega mientras navega, cambia cantidades y ve el total antes de pagar. El carrito no se pierde si cierra la página y vuelve después.
Integramos la pasarela de pagos: cargo con tarjeta, liga de pago y confirmación automática por webhook, para que el pedido se marque pagado sin que nadie revise el estado de cuenta.
El cliente guarda sus direcciones y el código postal completa colonia, municipio y estado. Menos campos que llenar es menos gente que abandona a media compra.
Cada pedido queda registrado y avanza por sus estados. El cliente consulta los suyos desde su cuenta, sin tener que preguntar por WhatsApp en qué va lo que compró.
Registro con verificación por correo, inicio de sesión y recuperación de contraseña. Quien ya compró no vuelve a capturar sus datos.
Tú das de alta productos, subes fotos, cambias precios y mueves pedidos de estado. Sin depender de nosotros para la operación del día a día.
Qué se vendió, cuánto y cuándo. El dato que decide qué surtir y qué dejar de comprar.
Si el negocio tiene más de un punto, cada uno con lo suyo, para que el pedido salga de donde corresponde.
Verificación de la cuenta, recuperación de contraseña y avisos del pedido, enviados solos.
La tienda puede armarse como aplicación web instalable: el cliente la agrega a la pantalla de su teléfono y entra con un toque, sin pasar por ninguna tienda de aplicaciones.
Banderilandia vende banderillas en Querétaro y quería pedidos en línea, no más conversaciones sueltas por mensaje. Le construimos una tienda completa: catálogo de banderillas, entradas, papas, postres, opciones vegetarianas y menú infantil, con su carrito, su cobro y su panel de administración.
La tienda corre sobre tecnología actual, no sobre una plantilla comprada. Eso es lo que permite que el catálogo cargue rápido en el celular y que el negocio pueda pedir cambios sin toparse con los límites de una plataforma ajena.
La API está separada del sitio, así que la misma tienda puede conectarse mañana a un punto de venta o a un sistema de inventario sin rehacerse.
Ambiente de pruebas, con datos de demostración.
Revisamos tu catálogo, cómo cobras y cómo entregas hoy.
La tienda con tu marca, pensada primero para el celular.
Catálogo, carrito, checkout y panel de administración.
Conectamos la pasarela y probamos el cobro de punta a punta.
Te enseñamos a operarla y sale a producción.