Software en la nube para operadoras de valet parking. Controla los coches que recibes, el personal que los mueve y el dinero que deja cada sitio, desde el celular del valet hasta la nómina del viernes.
El control de un valet parking no cabe en una libreta. Un boleto de papel no prueba en qué estado llegó el coche, una lista de asistencia firmada no dice si el valet estaba en el sitio, y un precio cotizado de memoria se descubre corto cuando el evento ya se atendió. ValetParking360 ordena esa operación de punta a punta: desde que el coche llega a la puerta hasta que se entrega, se cobra y se paga la comisión de quien lo movió.
Sirve igual al restaurante con un solo sitio que a la operadora con varias sedes y eventos, con permisos distintos para el administrador, el gerente, el supervisor, el encargado de sitio, el valet y el contador.
La pantalla que el encargado deja abierta todo el turno: qué coches están dentro, cuáles ya pidieron el suyo y desde hace cuánto. Se refresca sola, porque suele haber dos o tres personas operando el mismo sitio desde teléfonos distintos.
El valet abre la cámara y dispara en el momento; no se pueden adjuntar imágenes ya guardadas. Cada foto queda con el sitio, la fecha, la hora y la ubicación, ligada al folio del servicio. Es lo que cierra la discusión cuando alguien reclama un rayón.
La entrada y la salida se marcan desde el celular y sólo dentro del perímetro del sitio. La asistencia deja de depender de una firma y empieza a alimentar sola la nómina.
Con los invitados, el horario y si hay estacionamiento propio, calcula cuántos valets y supervisores hacen falta, cuánto cuesta el personal y en cuánto sale el precio con tu margen. La cotización se comparte por WhatsApp o se imprime.
Cada entrega se cobra con la tarifa de la sede y congela el porcentaje de comisión aplicado: un cambio de tarifa la semana siguiente no mueve lo que ya se le pagó al valet. La propina se registra aparte y va íntegra a quien la recibió.
Las horas checadas, las comisiones, las propinas y los descuentos se suman en el recibo de cada quien. El personal consulta sus pagos desde su propia cuenta.
El candidato llena su solicitud y sube sus documentos desde el celular. Al aprobarla se convierte en empleado sin volver a capturar nada, y su expediente queda armado con las vigencias al día.
Identificación, licencia, comprobante y contrato, con aviso de lo que está por vencer. Enseña lo que falta, no sólo lo que hay.
Cada placa guarda sus visitas, quién recibió el coche, en qué cajón quedó, los daños anotados y las fotos de cada ocasión. El padrón se llena solo, sin capturar nada a mano.
El cliente que contrata y la sede donde se opera van separados: un mismo grupo puede tener cinco restaurantes, cada uno con su tarifa, su geocerca y su horario.
Indicadores del día e informes de facturación por cliente, detalle de servicios, nómina y asistencia, en pantalla o en CSV listo para Excel en español.
Alta, cambio de plan, cancelación al final del periodo y reactivación, administrados desde el propio panel.
Placas y valet. Si el coche ya vino, el sistema lo reconoce solo.
Se anota el cajón, los daños que traiga y se toman las fotos de evidencia.
Pasa a la lista de urgentes, ordenada por quién lleva más tiempo esperando.
Se cobra con la tarifa de la sede y se congela la comisión del valet.
El corte cuadra el efectivo del turno y las horas alimentan la nómina.
Precios en pesos mexicanos. El plan anual equivale a diez mensualidades: dos meses de regalo por pagar por adelantado.
$499 / mes
Para una sola sede: servicios, valets, checador y solicitudes de empleo.
$1,299 / mes
Varias sedes, cotización de eventos y reportes del negocio.
$2,999 / mes
Operaciones con varios sitios, sin límite de sedes ni de personal.